El proyecto para poner en valor el circuito enoturístico, gastronómico, patrimonial y cultural que vincula a los 5 departamentos del Este de Mendoza fue aprobado por la comisión de Turismo de la Cámara de Diputados luego de su despacho favorable en la Cámara de Senadores y pronto tendrá la sanción definitiva. También se presentará, con el mismo objetivo, ante la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco.
Este trazado geográfico, con su itinerario histórico, simbólico y cultural, recorre los departamentos de Rivadavia, San Martín, Junín, Santa Rosa y La Paz. Representa la huella de los inmigrantes que llegaron a Mendoza provenientes de Europa, Medio Oriente y otros rincones del mundo para desarrollar la industria vitivinícola de la provincia. Y rinde homenaje a quienes con los saberes, valores y prácticas que trajeron modelaron la economía y la cultura de la Zona Este del territorio.
El proyecto, a punto de ser aprobado en Legislatura provincial, se fundamenta en el modelo de sitios, hitos, ciudades y paisajes culturales vitivinícolas declarados Patrimonio Mundial por la Unesco, como Saint-Émilion, Champaña y Borgoña en Francia; el Piamonte en Italia; el Valle del Douro en Portugal, o el curso medio del Alto Rin en Alemania.
Tras el despacho favorable en la Cámara de Senadores, la comisión de Turismo y Deportes de la Cámara de Diputados de Mendoza, presidida por Pablo Castro (La Libertad Avanza, el partido de gobierno nacional), lo dejó a consideración de los legisladores, quienes se descuenta lo aprobarán. La propuesta que propuso declarar Patrimonio Cultural Inmaterial de la Provincia de Mendoza a la Ruta del Vitimigrante fue realizada por la senadora María Beatriz Galiñares (Unión Cívica Radical, el partido de gobierno provincial).
El proyecto destaca que en esos 5 departamentos del Este de Mendoza se asentaron, entre 1870 y 1960, comunidades inmigrantes que contribuyeron a transformar el paisaje del Este mendocino y consolidaron una identidad colectiva estrechamente vinculada al desarrollo de la vitivinicultura.
La clave es declarar patrimonio cultural inmaterial de la humanidad a la Ruta del Vitimigrante. Esto ayudará a valorizar más el territorio, a generar actividad económica y sacar a la gente de la pobreza… Sólo hay 11 paisajes vitivinícolas que son Patrimonios de la Humanidad”.
PABLO LACOSTE, historiador mendocino, impulsor de la Ruta del Vitimigrante.
El texto también señala que la declaración se encuadra en la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco, incorporada al ordenamiento jurídico nacional mediante la Ley Nº 26.118, así como en la Ley Provincial Nº 6.034, sus modificatorias y el Decreto Reglamentario Nº 1882/09.
Durante el encuentro, los legisladores acordaron además solicitar la acumulación de un expediente de similares características, presentado por la diputada Gabriela Lizana (FR), para que ambas iniciativas sean consideradas de manera conjunta al momento de su tratamiento en el recinto.














