El arroyo Las Mulas, en la zona cordillerana mendocina de Valle del Sol y Las Vegas, del distrito Potrerillos, nace de la confluencia de los arroyos Morteritos y Alumbre. Con su importante caudal, sobre todo en época de deshielo o tras lluvias copiosas, suele ocasionar daños por desbordes y contaminación, porque arrastra mineral de bentonita. La obra recién finalizada del organismo fiscalizador del agua en la provincia atenuará el daño por tormentas y aluviones, en una zona turística, de trekking y andinismo, que también incluye vestigios de la antigua cultura huarpe: los morteritos en piedra que dan nombre al arroyo.
La obra de entubamiento del arroyo Morteritos, en su segunda etapa, quedó terminada tras los últimos trabajos de Irrigación. Está ubicada en la zona del puesto Las Lajas y consiste en 2.000 metros de tuberías dentro del cauce del Arroyo Las Mulas, que se forma en la confluencia de los arroyos Morteritos y Alumbre, y termina en la actual toma que abastece el sistema de riego de Valle del Sol y Las Vegas, para desembocar en el río Mendoza. Además se ejecutó hormigonado de tapas y cámaras.
El nuevo sistema de contención fue inaugurado el lunes 23/2/26 por el superintendente del Departamento General de Irrigación (DGI), Sergio Marinelli. La obra evitará daños por tormentas y crecidas en este pintoresco y valioso en lo ambiental sector de Potrerillos, en Luján de Cuyo. Marinelli estuvo acompañado por el subdelegado de Aguas de la cuenca del río Mendoza, Marcelo Landini, la secretaria Económico Financiera del DGI, Gilda Zangrandi y otros funcionarios del organismo, inspectores de cauce y usuarios de la zona.
«El objetivo principal de esta obra -contó Landini- fue separar el arroyo Morterito del arroyo Alumbre, ya que en tiempos estivales la creciente aluvional lo contamina con bentonita y el agua no se puede usar en el sistema presurizado que tiene abajo la Inspección de Cauce Arroyo Las Mulas».
Cada vez que se producía una creciente aluvional, se contaminaba el agua y no se podía cargar al sistema, lo cual se traducía en que el agua para riego y uso sanitario, no estuviera disponible. Con esta obra aseguramos el ingreso del arroyo Morterito sin ningún contaminante».
MARCELO LANDINI, encargado de Aguas de la cuenca del río Mendoza.
Finalmente, Landini expresó: «El arroyo ahora podrá aportar en forma permanente al reservorio que tiene la Inspección. De esta forma se evitarán cortes de agua durante el año. Es una cuestión de disponibilidad y de calidad del agua».

Un detalle importante es que se restituyeron todas las geoformas del arroyo, respetando el decurso del cauce original. Al mismo tiempo, todas las tapas quedaron geolocalizadas con la idea de un rápido accionar en caso de un futuro embanque o daño aluvional.
También se reconstituyeron partes del cerro que fueron socavadas por las crecidas y que protegen la obra de toma. Para ello se procedió al desarrollo de un enrocado y trabajo con materiales del lugar para que la base del cerro quedara con su conformación original. El caño que se usó para conformar el transporte es de 375 mm, corrugado. Por otra parte, se realizó la limpieza de la toma, que había quedado tapada por una creciente ocurrida hace algunos años.

Durante todo el avance de la obra se trabajó en conjunto con diversas áreas que sumaron todas las autorizaciones municipales, ambientales y patrimoniales correspondientes. Además, se hizo un monitoreo arqueológico una vez por semana y se contó con la participación de guardaparques, lo que garantizó que cada paso se cumpliera según lo establecido en el dictamen y la guía ambiental. También se desarrolló un monitoreo ambiental permanente por las características de reserva natural.













