{"id":176810,"date":"2026-05-14T14:12:22","date_gmt":"2026-05-14T14:12:22","guid":{"rendered":"https:\/\/enolife.com.ar\/es\/?p=176810"},"modified":"2026-05-14T14:29:01","modified_gmt":"2026-05-14T14:29:01","slug":"el-desfinanciamiento-educativo-y-la-vitivinicultura-por-daniel-buono","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enolife.com.ar\/es\/el-desfinanciamiento-educativo-y-la-vitivinicultura-por-daniel-buono\/","title":{"rendered":"El desfinanciamiento educativo y la vitivinicultura. Por Daniel Buono"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em><strong>El viticultor, en\u00f3logo, docente y bodeguero mendocino Daniel Buono es tambi\u00e9n un talentoso comunicador de los problemas y desaf\u00edos que vive la vitivinicultura local y nacional, generando textos que comparte generosamente con los medios interesados en estas tem\u00e1ticas. En esta columna de opini\u00f3n, Buono realiza un balance entre el capital que se mide y el que se pierde en la riqueza de una Naci\u00f3n. (En la imagen principal, la marcha de alumnos, docentes y personal de la UNCuyo el 13\/5\/2026, encabezada por el actual vicerrector y candidato a rector, Gabriel Fidel, y por la decana de Ciencias Agrarias y candidata a vicerrectora, Mar\u00eda Flavia Filippini; foto Cristian Lozano).<\/strong><\/em><\/h4>\n\n\n\n<div style=\"height:29px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n<a href=\"https:\/\/sitevinitech.com.ar\" aria-label=\"Sitevintech\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/sitevinitech-1700x500-1.gif\" alt=\"Sitevintech\"  width=\"1700\" height=\"500\"   \/><\/a>\n\n\n<p><br>Por momentos, la discusi\u00f3n p\u00fablica argentina parece girar en c\u00edrculos: inflaci\u00f3n, d\u00f3lar, d\u00e9ficit. Variables necesarias, sin duda, pero insuficientes. Porque antes de preguntarnos c\u00f3mo estabilizar la macroeconom\u00eda, conviene formular una pregunta m\u00e1s profunda: \u00bfqu\u00e9 entendemos por riqueza?<\/p>\n\n\n\n<p>La econom\u00eda contempor\u00e1nea ha dejado atr\u00e1s -al menos en el plano te\u00f3rico- la identificaci\u00f3n simplista entre <strong>Riqueza<\/strong> y <strong>Producto Interno Bruto<\/strong>. Hoy sabemos que una naci\u00f3n es rica no por lo que produce en un a\u00f1o, sino por el stock de capitales que acumula y preserva: <strong>capital humano, capital natural, capital f\u00edsico <\/strong>y<strong> capital financiero.<\/strong> Entre ellos, dos son decisivos: las <strong>personas<\/strong> y la <strong>naturaleza<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese marco, emergen dos preguntas que no son ret\u00f3ricas, sino estructurales.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera: <strong>\u00bfqu\u00e9 est\u00e1 primero, el hombre o la macroeconom\u00eda?<\/strong> La segunda: <strong>\u00bfla econom\u00eda debe servir al hombre o el hombre al sistema econ\u00f3mico?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las respuestas no admiten ambig\u00fcedades. La <strong>econom\u00eda<\/strong> es un instrumento; la <strong>persona<\/strong>, el fin. Cuando esta jerarqu\u00eda se invierte, el resultado no es s\u00f3lo injusto: es tambi\u00e9n ineficiente. Porque una sociedad que deteriora su capital humano o depreda su capital natural est\u00e1, en rigor, empobreci\u00e9ndose, aunque sus indicadores de corto plazo muestren alg\u00fan alivio.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:26px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>El ajuste invisible: educaci\u00f3n y fuga de cerebros<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la <strong>Argentina<\/strong> actual, esta inversi\u00f3n de prioridades se vuelve tangible en un punto cr\u00edtico: el <strong>financiamiento del sistema educativo, <\/strong>por abordar s\u00f3lo este tema desde el punto de vista universitario, aunque es mucho m\u00e1s amplio y complejo. <\/p>\n\n\n\n<p>El deterioro presupuestario de las universidades p\u00fablicas no es un dato menor ni sectorial. Es, en t\u00e9rminos estrictos, un proceso de descapitalizaci\u00f3n nacional. Cada docente que abandona el sistema, cada investigador que emigra, cada estudiante que queda fuera, representa una p\u00e9rdida concreta del activo m\u00e1s valioso que tiene el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Marcha-UNCuyo-2.png\" data-rel=\"penci-gallery-image-content\" ><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"942\" height=\"595\" src=\"https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Marcha-UNCuyo-2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-176819\" style=\"width:694px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Marcha-UNCuyo-2.png 942w, https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Marcha-UNCuyo-2-300x189.png 300w, https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Marcha-UNCuyo-2-768x485.png 768w, https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Marcha-UNCuyo-2-585x370.png 585w\" sizes=\"auto, (max-width: 942px) 100vw, 942px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n<div style=\"height:35px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>La llamada <strong>\u201cfuga de cerebros\u201d<\/strong> no es una met\u00e1fora: es una transferencia real de riqueza. Argentina invierte durante a\u00f1os en formar profesionales que luego producen valor en otras econom\u00edas. En la contabilidad del desarrollo, eso equivale a exportar capital humano sin retorno. Y aqu\u00ed la paradoja es brutal: mientras se discute c\u00f3mo atraer inversiones externas, se expulsa silenciosamente la inversi\u00f3n interna m\u00e1s estrat\u00e9gica, que es la educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Incentivos desalineados: RIGI, grandes capitales y econom\u00edas regionales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En paralelo, el esquema de incentivos econ\u00f3micos plantea otra tensi\u00f3n estructural. Los reg\u00edmenes de promoci\u00f3n a grandes inversiones -como el RIGI y sus versiones ampliadas- buscan atraer capital externo con beneficios fiscales, estabilidad normativa y facilidades cambiarias. El argumento es conocido: sin incentivos, la inversi\u00f3n no llega. Pero la pregunta es inevitable: \u00bfpor qu\u00e9 esos mismos criterios no se aplican a las econom\u00edas regionales?<\/p>\n\n\n\n<p>Las pymes, el agro, la vitivinicultura, las econom\u00edas de base territorial -intensivas en empleo y arraigo- operan en condiciones mucho m\u00e1s adversas: <strong>presi\u00f3n impositiva elevada, costos log\u00edsticos desproporcionados, acceso limitado al cr\u00e9dito <\/strong>y<strong> alta incertidumbre regulatoria.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El resultado es un sesgo evidente: se incentiva la gran inversi\u00f3n extractiva o concentrada, mientras se desatiende el tejido productivo que sostiene el empleo y la identidad econ\u00f3mica del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Un caso testigo: la vitivinicultura<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Argentina es el <strong>5to. productor mundial de uva, pero apenas el 12avo. exportador.<\/strong> La brecha no responde a falta de calidad ni de capacidad productiva, sino a condiciones estructurales adversas. Si el pa\u00eds lograra escalar al quinto puesto como exportador, ingresar\u00edan aproximadamente 1.100 millones de d\u00f3lares por a\u00f1o de manera directa. No se trata de un salto tecnol\u00f3gico imposible, sino de algo mucho m\u00e1s b\u00e1sico: un sistema impositivo racional, una infraestructura de transporte eficiente y una estabilidad macroecon\u00f3mica m\u00ednima.<\/p>\n\n\n\n<p>Es decir, lo que se ofrece como incentivo a grandes capitales podr\u00eda -con menor costo fiscal y mayor impacto social- potenciar sectores ya existentes.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:24px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>La riqueza que se escurre<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se observa el conjunto, el problema deja de ser sectorial y se vuelve sist\u00e9mico. Argentina no es un pa\u00eds pobre en recursos. Es un pa\u00eds que, de manera recurrente, no logra transformar sus activos en riqueza sostenible. Pierde capital humano por falta de inversi\u00f3n. Subutiliza su capital natural por mala gesti\u00f3n. Desincentiva su capital productivo local mientras promueve capital externo con reglas diferenciales.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese esquema, la macroeconom\u00eda deja de ser herramienta y se convierte en condicionante. Y entonces, la pregunta inicial vuelve con m\u00e1s fuerza: \u00bfpara qui\u00e9n funciona el sistema econ\u00f3mico?<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:31px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Una advertencia antigua<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez el mayor riesgo no sea la crisis visible, sino la naturalizaci\u00f3n de estas din\u00e1micas. Que la p\u00e9rdida de talento, el cierre de pymes o el estancamiento de las econom\u00edas regionales se vuelvan paisaje. Porque cuando una Naci\u00f3n se acostumbra a exportar su inteligencia, a degradar su tierra y a concentrar sus oportunidades, la riqueza deja de ser un proyecto com\u00fan y pasa a ser una estad\u00edstica vac\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Y entonces, como en la vieja advertencia de Atahualpa Yupanqui, la historia vuelve a repetirse, con una tristeza conocida:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abQue no se diga otra vez<br>que en esta tierra generosa<br>las penas siguen siendo nuestras,<br>mientras la riqueza -callada, constante-<br>vuelve a marcharse ajena\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:43px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El viticultor, en\u00f3logo, docente y bodeguero mendocino Daniel Buono es tambi\u00e9n un talentoso comunicador de&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":176816,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,12],"tags":[],"class_list":["post-176810","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-destacados","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/176810","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=176810"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/176810\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":176821,"href":"https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/176810\/revisions\/176821"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/176816"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=176810"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=176810"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=176810"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}