{"id":110879,"date":"2024-02-16T13:02:33","date_gmt":"2024-02-16T13:02:33","guid":{"rendered":"https:\/\/enolife.com.ar\/es\/?p=110879"},"modified":"2024-02-21T12:27:54","modified_gmt":"2024-02-21T12:27:54","slug":"el-consumo-moderado-de-vino-tinto-recupera-la-flora-intestinal-y-ayuda-al-corazon-revela-un-estudio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enolife.com.ar\/es\/el-consumo-moderado-de-vino-tinto-recupera-la-flora-intestinal-y-ayuda-al-corazon-revela-un-estudio\/","title":{"rendered":"El consumo moderado de vino tinto recupera la flora intestinal y ayuda al coraz\u00f3n, revela un estudio"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em><strong>El consumo moderado de vino tinto ayuda a remodelar en pocas semanas la microbiota intestinal, cuyo papel en las enfermedades cardiovasculares es cada vez m\u00e1s reconocido por la ciencia. Esto es lo que revela un estudio publicado recientemente en la revista cient\u00edfica estadounidense The American Journal of Clinical Nutrition.<\/strong><\/em><\/h4>\n\n\n\n<div style=\"height:35px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n<a href=\"https:\/\/www.lallemandwine.com\/es\/south-america\/\" aria-label=\"Lallemand_1700X500 (002)\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Lallemand_1700X500-002.jpg\" alt=\"\"  srcset=\"https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Lallemand_1700X500-002.jpg 1700w, https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Lallemand_1700X500-002-300x88.jpg 300w, https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Lallemand_1700X500-002-1024x301.jpg 1024w, https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Lallemand_1700X500-002-768x226.jpg 768w, https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Lallemand_1700X500-002-1536x452.jpg 1536w, https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Lallemand_1700X500-002-1170x344.jpg 1170w, https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Lallemand_1700X500-002-585x172.jpg 585w\" sizes=\"auto, (max-width: 1700px) 100vw, 1700px\" width=\"1700\" height=\"500\"   \/><\/a>\n\n\n<div style=\"height:45px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Por Julia Moi\u00f3li<\/strong>, <em>de la Fundaci\u00f3n de Apoyo a la Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica del Estado de San Pablo, Bradil (Fapesp) <\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:22px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>El referido trabajo, titulado <strong>\u201cWine Flora Study\u201d<\/strong> y apoyado por la Agencia Fapesp (proyectos 15\/21260-6 y 14\/50907-5), abarc\u00f3 a 42 pacientes con enfermedad de las arterias coronarias. Suscriben el referido art\u00edculo investigadores de la <strong>Universidad de S\u00e3o Paulo (USP)<\/strong>, de la <strong>Universidad de Campinas (Unicamp)<\/strong> y de la <strong>Universidad de Brasilia (UnB)<\/strong>, en <strong>Brasil<\/strong>, de la <strong>Universidad de Verona (Italia)<\/strong>, de la <strong>Universidad Harvard (Estados Unidos)<\/strong> y del <strong>Instituto de Tecnolog\u00eda de Austria.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los cient\u00edficos aplicaron en el ensayo cl\u00ednico una estrategia conocida como <em>cross over<\/em>. En otras palabras, cada uno de los participantes (varones con edad promedio de 60 a\u00f1os) pas\u00f3 por dos intervenciones: durante tres semanas, consum\u00edan diariamente 250 mililitros de vino tinto (con un 12,75 % de concentraci\u00f3n alcoh\u00f3lica y producido con uvas merlot por el Instituto Brasile\u00f1o del Vino especialmente para el estudio) y, durante id\u00e9ntico per\u00edodo de tiempo, se absten\u00edan de ingerir alcohol.<\/p>\n\n\n\n<p>Ambas intervenciones estuvieron precedidas por un <em>washout<\/em> de dos semanas (una pausa en el consumo de determinadas sustancias para que sus trazas fuesen totalmente eliminadas del organismo), sin consumo de bebidas alcoh\u00f3licas, alimentos fermentados (yogur, <em>kombucha<\/em>, lecitina de soja, k\u00e9fir y chucrut, por ejemplo), prebi\u00f3ticos (incluso insulina), probi\u00f3ticos, fibras y derivados de la leche.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEn este tipo de trabajo, cada persona hace las veces de control de s\u00ed mismo, y as\u00ed es como eliminamos factores de confusi\u00f3n\u201d<\/em>, explic\u00f3 <strong>Protasio Lemos da Luz<\/strong>, docente del <strong>Instituto del Coraz\u00f3n (InCor)<\/strong> de la USP, quien estudia los efectos del vino tinto desde hace m\u00e1s de 20 a\u00f1os y ya ha demostrado experimentalmente que su consumo por animales (conejos), asociado a una dieta rica en colesterol, disminuye la formaci\u00f3n de placas ateroscler\u00f3ticas.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra estrategia con miras a apartar eventuales factores de confusi\u00f3n consisti\u00f3 en someter a todos los participantes a una dieta controlada y sin otros componentes existentes en el vino: los polifenoles tambi\u00e9n encontrados en los t\u00e9s, en las frutillas y en el jugo de uva, por ejemplo.<\/p>\n\n\n\n<p>En cada intervenci\u00f3n, se analiz\u00f3 la microbiota intestinal mediante <strong>secuenciaci\u00f3n de alto rendimiento 16S ARNr<\/strong>, una tecnolog\u00eda que permite la identificaci\u00f3n gen\u00e9tica de especies de bacterias con el <strong>gen 16S<\/strong>, que se encuentra presente en todas. Tambi\u00e9n se analizaron los metabolitos presentes en el plasma (metaboloma plasm\u00e1tico), como resultado de la metabolizaci\u00f3n de compuestos qu\u00edmicos y alimentos, mediante el empleo de la t\u00e9cnica<strong> LC-MS\/MS<\/strong>, que separa los compuestos en un sistema de cromatograf\u00eda l\u00edquida para luego analizarlos en un espectr\u00f3metro de masas.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los metabolitos de inter\u00e9s de los investigadores es el llamado <strong>TMAO (N-\u00f3xido de trimetilamina)<\/strong>, que es secretado por microorganismos de la flora partiendo de alimentos ricos en prote\u00ednas y que ha venido siendo asociado al desarrollo de la enfermedad ateroescler\u00f3tica.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:24px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Cambios ben\u00e9ficos en la microbiota intestinal<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los investigadores observaron que la microbiota intestinal sufri\u00f3 una remodelaci\u00f3n significativa tras el per\u00edodo de tiempo de consumo de la bebida, con predominancia de los g\u00e9neros <em>Parasutterella<\/em>, <em>Ruminococcaceae<\/em>, <em>Bacteroides<\/em> y <em>Prevotella<\/em>. Dichos microorganismos son fundamentales para la homeostasis humana, es decir, para el normal funcionamiento del organismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n se observaron alteraciones significativas en la metabol\u00f3mica plasm\u00e1tica, consistentes con la mejor\u00eda de la homeostasis r\u00e9dox. Este proceso es el que asegura el equilibrio de las mol\u00e9culas oxidantes y antioxidantes, evitando as\u00ed el llamado <strong>\u201cestr\u00e9s oxidativo\u201d<\/strong>, que induce enfermedades tales como la <strong>aterosclerosis.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Con estos resultados, los investigadores arribaron a la conclusi\u00f3n de que la modulaci\u00f3n de la microbiota intestinal puede contribuir con los supuestos beneficios cardiovasculares del consumo moderado de vino tinto.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cCuando el tema es la aterosclerosis, contamos b\u00e1sicamente con dos v\u00edas de tratamiento: una consiste en tomar estatinas, medicamentos que disminuyen los eventos cardiovasculares, y la otra en modificar el estilo de vida practicando ejercicios, evitando el tabaquismo, manteniendo la atenci\u00f3n hacia los factores de riesgo como la hipertensi\u00f3n y controlando la dieta, y esto \u00faltimo incluye el consumo moderado de vino\u201d,<\/em> explic\u00f3 Lemos Da Luz.<\/p>\n\n\n\n<p>Y asegur\u00f3 el cient\u00edfico: <em>\u201cDemostramos que una intervenci\u00f3n habitual<\/em> -empleada por varias poblaciones, tales como las de Espa\u00f1a, Francia, Italia, Portugal y el sur de Brasil- <em>puede interferir en la flora intestinal y en la metabol\u00f3mica plasm\u00e1tica, explicando en parte los efectos beneficiosos del vino observados en estudios realizados en el transcurso de los a\u00f1os. Sin embargo, advertimos que el consumo excesivo de alcohol, es decir, m\u00e1s de 30 gramos o, en el caso del vino, m\u00e1s de 350 ml por d\u00eda, puede ser perjudicial.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El investigador inform\u00f3 tambi\u00e9n que, en el caso del metabolito TMAO, cuyos efectos en la salud a\u00fan deben investigarse mejor, los an\u00e1lisis indicaron que los niveles plasm\u00e1ticos no se modificaron durante el consumo y la abstenci\u00f3n de vino.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cSi se tienen en cuenta otros estudios publicados recientemente, en los cuales se identifica el aumento de esta sustancia como un marcador de eventos cardiovasculares a largo plazo, nuestra interpretaci\u00f3n indica que el lapso de tres semanas es demasiado corto como para que pudiera haberse concretado una modificaci\u00f3n significativa\u201d<\/em>, termin\u00f3 afirmando Lemos da Luz.<\/p>\n\n\n\n<p>Puede leerse el art\u00edculo completo, titulado \u00ab<em>A red wine intervention does not modify plasma trimethylamine N-oxide but is associated with broad shifts in the plasma metabolome and gut microbiota composition<\/em>\u00ab, en el siguiente enlace: <a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/ajcn\/article\/116\/6\/1515\/6751899\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><strong>academic.oup.com\/ajcn\/article\/116\/6\/1515\/6751899<\/strong><\/a>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:32px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El consumo moderado de vino tinto ayuda a remodelar en pocas semanas la microbiota intestinal,&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":110891,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-110879","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-news"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/110879","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=110879"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/110879\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/110891"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=110879"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=110879"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enolife.com.ar\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=110879"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}